septiembre 29, 2022

Según datos del Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero publicados en 2019, la producción agropecuaria es responsable del 37% de las emisiones de estos gases en el país; lo que representa un 0,5% para el cultivo de arroz. Por ello, un equipo de investigación del INTA está enfocado en cuantificar las emisiones del arroz en Argentina y, a su vez, determinar cuáles son los puntos críticos del proceso productivo.

“Todos los procesos productivos tienen un impacto en el medio ambiente y, por lo tanto, emiten gases de efecto invernadero”, dijo Susana Maciel -especialista en medio ambiente y desarrollo sustentable del INTA Balcarce, Buenos Aires- quien indicó que el cultivo del arroz es una importante fuente emisora ​​de gas metano ( CH4).

“Es importante saber lo que emitimos desde las etapas de producción primaria, el primer eslabón de una larga cadena, hasta el consumo del producto final”, señaló Maciel, y agregó que el 75% de la producción de arroz de Argentina se exporta, por lo que Conociendo tu huella le permite agregar valor ambiental y generar ventajas competitivas a los productos y sistemas de producción.

En ese sentido, el equipo de especialistas estimó la huella de carbono del cultivo del arroz durante la campaña 2021-2022. En un lote experimental ubicado en la Estación Experimental Agropecuaria Concepción del Uruguay (Entre Ríos), evaluaron la variedad Gurí INTA CL, uno de los cultivares largos finos más comercializados en el país, desde noviembre de 2021 hasta marzo de este año.

Resultados preliminares

De acuerdo con lo informado por la dependencia, los resultados preliminares determinaron que la emisión fue de 0,804 kilogramos de dióxido de carbono (CO2) equivalente por cada kilogramo de semilla producida. “Esto arroja estimaciones que suponen la emisión de 1,22 megatoneladas de CO2 equivalente en la producción de variedades finas largas a nivel nacional”, explicó Maciel.

Si bien el gas de mayor emisión en la producción de arroz es el metano, es un elemento que aumenta conforme aumenta la dosis de fertilización nitrogenada. “Cuando hacemos el balance de los datos obtenidos, el metano es el que más aporta a la huella de carbono convertida en toneladas de dióxido de carbono equivalente”, dijo el investigador del INTA.

El gas metano tiene poder de calentamiento global, capacidad de retener la radiación solar emitida por la Tierra, hasta 27 veces más que el dióxido de carbono, que se acumula en la atmósfera terrestre y aumenta la temperatura del planeta. “Permanece entre 12 y 14 años en la atmósfera antes de ser eliminado, su emisión indiscriminada no hace más que alterar los niveles normales”, dijo Maciel.

“Este es un trabajo de evaluación preliminar y es una estimación, en la que se consideraron las variables que se entendieron de mayor impacto”, explicó Maciel. Quien agregó que las cifras que componen esta evaluación tienen que ver con diferentes índices derivados de las emisiones por el uso de combustibles fósiles, aplicación de agroquímicos, fertilizantes, semillas, de los residuos resultantes de la cosecha y emisiones por la aplicación de urea y fertilizantes. nitrogenado.

que viene

En el mismo sentido, el investigador adelantó que el próximo paso tiene que ver con realizar un relevamiento de la producción a nivel país de la variedad GURI INTA CL, para inferir las emisiones de CO2 equivalentes de esta variedad.

Para este análisis de ciclo de vida, desde la producción de un kilo de semilla de arroz cáscara, se consideraron las emisiones generadas desde la preparación del suelo hasta la cosecha de la semilla de arroz.

El equipo de especialistas utilizó como modelo la técnica de cámara cerrada o estática, que contiene unas tres plantas en su interior. “Con una jeringa preparada con una válvula de cierre se extrae del centro de esta una muestra de los gases condensados, los cuales son mezclados por un ventilador que está adentro”, dijo Maciel.

“Más allá de estos resultados, es fundamental incorporar tecnologías que mitiguen el impacto ambiental”, dijo Maciel. Esto significa, entre otros aspectos, reducir el uso de combustibles fósiles, aumentar el uso de energías renovables, usar bombas de riego que combinen energía eléctrica, aplicar nuevas tecnologías en motores que reciclen el dióxido de carbono generado, entre otros.

“Esta investigación tiene que ver con la urgente necesidad de brindar una serie de indicadores esenciales y relevantes para una mejora en el medio ambiente y en la lucha por un mundo más sustentable que pueda mitigar el impacto ambiental”, aseguró Maciel.

De esta forma, Maciel asume la necesidad de “continuar con el estudio de las emisiones de las distintas variedades, para precisar si existen diferencias significativas de impacto entre ellas”.


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