noviembre 26, 2022

Uso eficiente del agua, mejoramiento genético, maquinaria agrícola, bioeconomía e intensificación productiva son los ejes de las propuestas que serán financiadas en el marco del programa de Promoción de Innovaciones Tecnológicas (FIT-INTA) y la Convocatoria Emprender AgTech (CEAg-INTA ). Los ganadores fueron anunciados en un acto al que asistieron las máximas autoridades de la organización, incluido su presidente Mariano Garmendia.

Cabe señalar que los cuatro proyectos recibirán un apoyo financiero de 44 millones de pesos para el desarrollo de propuestas de productos, procesos o servicios que promuevan el desarrollo agrícola sostenible. “Se centrarán en el diseño de soluciones tecnológicas innovadoras, apropiables y comercialmente competitivas”, indicaron desde el organismo.

Los proyectos

1) Obtención, registro, desarrollo y comercialización de variedades de fresas argentinas

La mayor dificultad que tienen los viveros argentinos de fresa es la importación de plantas madres por diferentes motivos: no obtienen la cantidad de plantas de las variedades deseadas, la calidad no es la adecuada ya que en varios casos al menos el 50% del material importado por las cuarentenas impuestas por Senasa, y el alto costo de la planta importada. Ante esta situación, Daniel Kirschbaum, especialista de la Estación Experimental Agropecuaria Famaillá del INTA en Tucumán, indicó que “el objetivo de este proyecto es generar variedades de fresa argentinas con atributos iguales o superiores a las extranjeras, en cuanto a rendimiento, calidad de fruto y conservación poscosecha.

Este proyecto tiene como objetivo ofrecer al sector productivo variedades competitivas que se obtienen a través de un proceso biotecnológico que asegura los más altos niveles de sanidad y vigor, así como una amplia disponibilidad de material base, es decir, plantas obtenidas de la planta madre original, con certificado propagación. Los brotes híbridos que se destaquen en la producción de frutos serán seleccionados y evaluados para identificar aquellos que cumplan con los requisitos deseables y al menos una variedad obtenida será registrada en el INASE.

dos) microorigen

El proyecto consiste en la creación de un servicio intensivo en conocimiento para que los productores de vino puedan monitorear la contribución microbiana a la salud del suelo. Partiendo de una muestra de suelo y utilizando tecnologías de secuenciación de ADN masivas y de alto rendimiento, sería posible describir el microbioma del suelo en profundidad y detalle, para estimar el impacto en la calidad y el rendimiento de la producción.

Marisa Farber, especialista del Instituto de Biotecnología del INTA –Buenos Aires– afirmó que “MicrOrigen contribuirá a aumentar la previsibilidad de las inversiones en el establecimiento de nuevos viñedos, reduciendo pérdidas productivas y económicas asociadas a enfermedades que no presentan signos evidentes en las plantas. y la puesta en valor de la singularidad de los vinos obtenidos. Actualmente contamos con avances en cuanto a técnicas de laboratorio que aseguran la obtención de datos de secuenciación en tiempos cortos ya precios adecuados que permiten costos que no desequilibran el valor total del servicio”.

3) Fabricación de un prototipo de mini sembradora de fertilizantes mecanizada para pastos y cultivos hortícolas

El proyecto está orientado a la demanda de trabajo mecanizado en tareas de siembra y fertilización para la actividad pecuaria y la red frutícola-hortícola de la Región Andina del Paralelo 42, para lo cual se estima un mercado potencial de 3.500 productores. “La propuesta busca lograr beneficios de siembra y fertilización en áreas reducidas y de pequeña escala, donde actualmente estas labores se realizan mayoritariamente de forma manual”, explicó Raúl Reuque, especialista de la Estación Experimental Agropecuaria Bariloche del INTA.

La propuesta consiste en fabricar un prototipo de mini sembradora para pastos y semillas hortícolas que incluye como fuente de tracción una fertilizadora montada sobre una estructura motocultivadora. Estará diseñado para sembrar en suelo cultivado y en condiciones de intersiembra. La innovación tecnológica se centra en que estará dotado de dispositivos y mecanismos para distribuir fertilizantes peletizados y biopreparados (bioles) como fuentes de insumos fertilizantes. Tendrá la capacidad de aplicar fertilizantes orgánicos de fabricación local en operaciones mecanizadas, así mismo, permitirá la optimización técnica y operativa de los procesos productivos a pequeña escala para lograr una mejor relación de inversión, adecuada a las condiciones de la escala productiva local.

4)«SIGCHA» Plataforma digital para la planificación económica del sector hortofrutícola

El Simulador de Impacto Rentable para la Finca Hortofrutícola (SIGCHA) está diseñado como una plataforma digital de planificación, proyección y gestión económica de uso masivo principalmente por productores, asesores técnicos y asociaciones del sector hortofrutícola. Martín Joel Gonilski Pacin, del Centro Cooperativo de Estudios de Planificación del Desarrollo (COCEPLAD) de la Facultad de Ciencias Económicas -Buenos Aires- señaló que “actualmente no existen herramientas que permitan tener una visión articulada de las variables económicas que inciden en el negocio hortofrutícola”. Esto limita en gran medida la capacidad del sector para tomar decisiones basadas en datos que mejoren su rentabilidad”.

El SIGCHA sería una plataforma que permite al usuario obtener, con diferentes grados de complejidad, una visión amplia del desempeño económico de la unidad de gestión considerada. Es una herramienta que permite simular de manera ágil el impacto económico de cambios en variables tanto técnicas como financieras.


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