septiembre 28, 2022

“No sé leer ni escribir. Y me cuesta hablar un poco”, dijo.

Ella, Sandra Pereyra, es una villamariense de 46 años y tiene miedo. Aunque no recuerda exactamente hace cuánto tiempo, sí recuerda que «hace unos meses» un «jovencito» apareció en su casa y la amenazó: le dijo que tenía que irse de allí y que si no lo hacía, él , que dice ser el dueño, iba a mandar a la policía. Ella respondió: que lo iba a denunciar. “Pero no lo denuncié, por miedo”, sostuvo.

Posteriormente, el hombre no volvió a aparecer.

La casa en la que vive Pereyra está ubicada en la calle Salto Grande 145, en el barrio de Las Playas, y la comparte con un hijo de 17 años y una bebé de 4 meses. Ella vivía allí «hace 27 o 28 años», cuando una mujer le dejó cuidarla. Señaló que tampoco volvió a ver a esa mujer.

Ella, incluso antes de que naciera el bebé, hacía trabajos ocasionales: cosía balones de fútbol o, muy de vez en cuando, planchaba ropa para una mujer que se lo pedía. Ahora no puede: tiene que cuidar al bebé y, además, se rompió la pierna. Solo se las arregla con una pensión que, en todo caso, no le alcanza. Pero ella, sobre todo, no alcanzaría para pagar el alquiler, en caso de que la desalojen de ella.

Posibilidad de desalojo

Pereyra compartió con El Diario una fotografía de la orden de desalojo, cuyo membrete es del Poder Judicial de Córdoba. (…) del edificio ubicado en la calle Salto? Grande 145 (…) junto con las personas y/o cosas puestas por él o que de él dependen. Asimismo, deberá poner en posesión del referido inmueble al señor Homar Clemente Luna (…). Luego, se agrega: “Está facultado para allanar el domicilio y recurrir al auxilio de la fuerza pública, en caso de ser necesario”.

Y continúa: “La doctora Viviana Miño y/o la persona indicada, queda autorizada para tramitar (…)”.

El oficio pertenece al Juzgado de Primera Instancia en lo Civil, Comercial y de Familia de Villa María. ¿Y lleva los nombres del juez de Primera Instancia Álvaro Benjamín Vucovich y el abogado prosecretario Renato Antonio? Valazza.

Pereyra explicó que, en principio, el desalojo se realizará este martes a las 10 de la mañana. Sin embargo, insiste en que no entiende lo que está pasando. “Me quiere sacar de aquí y no tengo donde vivir. Estoy en ninguna parte”, lamentó. Y agregó: “Yo tampoco tengo que pagar nada, no puedo alquilar, no alcanza”.

El oficio pertenece al Juzgado de Primera Instancia en lo Civil, Comercial y de Familia de Villa María

Pasar por Tribunales

Ayer por la mañana, aproximadamente a las 8:30 horas, Pereyra salió de su casa rumbo a los Juzgados. En realidad, sostuvo, se la llevaron. Comentó que un hombre la acercó al edificio en el centro de la ciudad, ubicado en la calle General Paz 337. Según precisó, una hermana suya la vinculó con una trabajadora social que fue quien le presentó a este hombre, un abogado.

En la corte, ella no habló. Solo sabe que firmó un papel. Pero ella, remarca, no sabe si la van a desalojar o no”. Solo ella sabe que, si sucede, estará en la calle. «Necesitaría que me ayudaras con algo», cerró.

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