noviembre 27, 2022

Como cada 7 de agosto, ayer, tanto en Villa María como en Villa Nueva, fieles se dieron cita en el marco del Día de San Cayetano, para pedir pan y trabajo.

En nuestra ciudad, a las 16:30 horas, iniciaron las actividades con una procesión -en la que la gente cantó y rezó- por el barrio San Martín, donde posteriormente se realizó una misa, oficiada por el obispo Samuel Jofré Giraudo, en la capilla ubicada en Tucumán 2450 Calle. .

En este sentido, el padre José Defagó, párroco del lugar, dijo que la capilla está «bien insertada en la realidad del barrio» y que, por tanto, es un «espacio de celebración de los vecinos». Y añadió que es «un punto de referencia para los cristianos católicos» en el sector, ya que allí no solo se realizan otras celebraciones a lo largo de los meses, sino que hay grupos de oración y se imparten clases de catecismo a los niños.

A continuación, señaló que para esta ocasión había más gente “de lo habitual” y explicó que eso se debió, en parte, a que los dos años anteriores estuvieron “limitados por la pandemia”.

Por otro lado, describió que tras la misa se llevó a cabo la “tradicional bendición de los bollos de San Cayetano”. De esta forma, comentó que algunos los compartían allí y que otros se los llevaban a su casa para compartirlos en familia. Así, ha recordado que los significados de este momento son dos: por un lado, es «signo de la providencia de Dios» y, por otro, «de fraternidad».

Numerosas familias con sus hijos participaron en las actividades

“Hay mucha necesidad”

Según indicó, en Villa Nueva también hubo movimiento. En ese sentido, el fundador de la parroquia que lleva el nombre del santo en el barrio Los Olmos, Argentina Suárez, dijo que se acercaban principalmente familias con niños.

A las 15 horas, dijo, se rezó el rosario y, posteriormente, el párroco de la ciudad, Víctor Dottori, ofició misa. Al respecto, Suárez resaltó que dio un «sermón espectacular», que estuvo en consonancia con la crisis económica que atraviesa el país. “Nos pedía que rezáramos mucho”, recordó que le dijo Dottori, para que la situación se resuelva lo antes posible. Y agregó: «No hay trabajo, las cosas están subiendo y el dinero no alcanza».

Al igual que en Villa María, se entregaron los panes benditos.

En otro momento de la conversación, destacó que si bien genera «satisfacción» que la gente participe, al mismo tiempo se observa «tristeza y amargura» porque «hay mucha necesidad». En ese plano, destacó que gran parte de la audiencia pedía un trabajo estable.

Finalmente, afirmó que, aunque invitó a las autoridades municipales, «estuvieron todos ausentes». Y, en ese plano, aprovechó para pedir limpieza para el barrio. “Cuando caminábamos a San Cayetano era para que la gente viera cómo vivimos, en total abandono”, concluyó.

¿Quién fue Cayetano?

Su nombre es Cayetano de Thiene y nació en el seno de una familia noble el 1 de octubre de 1480 en Vicenza, entonces República de Venecia.

Cayetano, nombre con el que fue bautizado, es en honor a un tío que es profesor de Derecho en la Universidad de Padua, donde estudió y se doctoró en Derecho Civil y Canónico.

Más tarde se trasladó a Roma, donde llegó a servir como secretario privado del Papa Julio II.

En otro punto, debemos hablar de sus milagros. Por un lado, se le atribuye la curación de una joven a la que iban a amputar una pierna gangrenosa. Otra de las que se conocen está ligada a que, tras su muerte, en plena crisis económica de 1930, un sacerdote pidió a los fieles rezar al patrón y muchos consiguieron, al parecer, mejorar la situación en la que se encontraba. vivían por esas razones. días.

Resta decir que Cayetano murió el 7 de agosto de 1547. El Papa Urbano VIII lo beatificó el 8 de octubre de 1629 y el Papa Clemente X lo canonizó el 12 de abril de 1671 por el Papa Clemente X.

Se le conoce, se le conoce, como Santo de la Providencia, Patrono del Pan y del Trabajo.

Continuar leyendo este Titular: Ambas Villas celebraron al Patrono del Trabajo